Ajuste quiropráctico: qué es, cómo funciona y qué esperar en tu primera visita
Alexandre Murat
Doctor en Quiropráctica
“Me va a crujir todos los huesos, ¿verdad?”
Si tuviera un euro por cada vez que alguien me dice eso antes de su primer ajuste, probablemente podría jubilarme. Y lo entiendo. Cuando no sabes qué esperar, la imaginación hace el resto. Películas, vídeos virales, el cuñado que te contó una historia rarísima… Normal que llegues con cierta tensión.
Pero la realidad es mucho menos dramática de lo que imaginas. Y bastante más interesante, la verdad.
Llevo años recibiendo pacientes en mi consulta de Vila-real que entran con cara de susto y salen preguntando: “¿Ya está? ¿Eso era todo?”. Así que voy a contarte exactamente qué es un ajuste quiropráctico, por qué suena ese famoso “crac” y qué va a pasar cuando vengas por primera vez.
Qué es realmente un ajuste quiropráctico
Un ajuste quiropráctico es un movimiento manual, preciso y controlado que se aplica sobre una articulación (normalmente de la columna vertebral) para mejorar su movilidad y funcionamiento.
No es un masaje. No es “colocar huesos”. Y desde luego no es hacer fuerza a lo bruto.
La idea de fondo es sencilla: cuando una vértebra pierde su movimiento normal o su alineación correcta, lo que en quiropráctica llamamos subluxación vertebral, puede afectar a los nervios cercanos y generar dolor, tensión muscular o limitación de movimiento. El ajuste busca corregir esa disfunción para que tu cuerpo recupere su capacidad de funcionar bien.
¿Suena lógico? Es que lo es.
Tu sistema nervioso controla absolutamente todo en tu cuerpo. Si algo interfiere en esa comunicación, las cosas empiezan a no ir tan bien. El ajuste quiropráctico busca eliminar esa interferencia.
Si quieres profundizar en los fundamentos, tengo una página completa sobre qué es la quiropráctica donde explico todo con más detalle.
El famoso “crac”: qué es ese sonido
Vamos con la pregunta estrella. Ese sonido que a algunos les encanta y a otros les pone los pelos de punta.
No son tus huesos rompiéndose. Ni tus ligamentos estirándose. Ni nada que se “coloca en su sitio” de golpe.
Lo que ocurre es un fenómeno llamado cavitación. Dentro de tus articulaciones hay líquido sinovial, un lubricante natural. Cuando el ajuste separa ligeramente las superficies articulares, la presión dentro de la cápsula cambia y se liberan pequeñas burbujas de gas, principalmente dióxido de carbono y nitrógeno. Ese “pop” es simplemente el gas liberándose. Nada más.
Es el mismo mecanismo que cuando te crujen los nudillos. Y no, no produce artritis ni desgaste. Eso ya lo desmintieron hace décadas.
Ojo, hay algo importante: el sonido no es el objetivo del ajuste. A veces suena, a veces no. Un ajuste puede ser perfectamente efectivo sin que oigas absolutamente nada. En mi consulta utilizo diferentes técnicas, y algunas son tan suaves que ni siquiera las notas.
Tu primera visita: paso a paso
Esto es lo que va a pasar cuando vengas a verme. Sin sorpresas.
Historia clínica completa. Lo primero es escucharte. Quiero saber qué te pasa, desde cuándo, qué lo mejora, qué lo empeora. También tu historial de salud, actividad física, trabajo… Todo cuenta. Dedico tiempo a esto porque cada persona es diferente y no creo en las soluciones genéricas.
Evaluación quiropráctica. Después hago una valoración funcional: pruebas de movilidad, palpación de la columna, pruebas neurológicas y ortopédicas. Necesito entender cómo se mueve tu cuerpo, dónde hay restricciones y cómo está funcionando tu sistema nervioso.
Explicación antes de tocar nada. Esto para mí es fundamental. Antes de hacer cualquier ajuste, te explico exactamente qué he encontrado, qué significa y qué propongo hacer. Si no entiendes lo que pasa, no puedes tomar una decisión informada. Y tu confianza es lo primero.
El primer ajuste. Si todo está claro y estás de acuerdo, hacemos el primer ajuste. Es específico, rápido y mucho más suave de lo que esperas. La mayoría de la gente se sorprende por lo poco que duele (que suele ser nada) y por lo bien que se siente después.
Toda la primera visita dura entre 45 minutos y una hora. Las de seguimiento son más cortas, normalmente entre 15 y 20 minutos.
¿Para quién es el ajuste quiropráctico?
Mucha gente piensa que el quiropráctico es solo para el dolor de espalda. Y bueno, sí, es una de las razones más comunes por las que la gente viene. Pero el ajuste quiropráctico puede ayudar a mejorar muchas más situaciones.
En mi consulta de Vila-real atiendo a personas de todas las edades. Bebés de pocos días, personas de más de 80 años. Deportistas que buscan rendir mejor. Embarazadas que quieren aliviar las molestias del tercer trimestre. Oficinistas con la cervical hecha un desastre. Y gente que simplemente quiere cuidar su columna antes de que haya un problema.
No necesitas tener dolor para beneficiarte de un ajuste.
La verdad es que muchos de mis pacientes más fieles vienen precisamente porque ya no tienen dolor y quieren mantener su columna funcionando bien.
Por qué importa quién te ajusta
Esto es algo que no me canso de repetir: no todos los que dicen hacer “quiropráctica” tienen la formación para hacerlo.
Un quiropráctico de verdad tiene una formación universitaria específica de 5 o 6 años, exclusivamente dedicada a la quiropráctica. En mi caso, me formé durante 6 años en el Institut Franco-Européen de Chiropraxie (IFEC) y cuento con certificación en Kinesiología Aplicada por el ICAK.
Tanto Olga, mi compañera en el centro, como yo somos miembros activos de la European Chiropractors’ Union (ECU). Yo me formé seis años en el Institut Franco-Européen de Chiropraxie (IFEC) de Toulouse y Olga en el Real Centro Universitario María Cristina (San Lorenzo de El Escorial). Las dos universidades están acreditadas por el European Council on Chiropractic Education (ECCE), el organismo internacional que certifica los programas de quiropráctica en Europa. Esa acreditación universitaria es tu garantía de que estás en manos de un profesional cualificado.
Cuando elijas un quiropráctico, pregunta siempre por su universidad de origen y si está acreditada por la ECCE. Es lo mínimo que deberías exigir.
¿Te animas?
Si llevas tiempo con molestias, si te han recomendado probar la quiropráctica, o si simplemente tienes curiosidad, el primer paso es venir y que hablemos. Sin compromiso, sin presión.
Estamos en Vila-real, atendemos a personas de toda la provincia de Castellón, y lo primero que vamos a hacer es escucharte.
Reserva tu primera cita aquí o escríbeme por WhatsApp. Estaré encantado de resolver cualquier duda que tengas.
Alexandre Murat
Doctor en Quiropráctica, Alexandre Murat Quiropráctica y Bienestar
Quiropráctico formado en el IFEC Toulouse (6 años). Certificado en Webster Technique e ICPA. Especialista en embarazo, pediatría y kinesiología aplicada. Atiende pacientes de Vila-real y Castellón desde 2018.